
Ayer estuve viendo esta película, y estuvo bien. Un poco paticorta de argumento, porque supongo que no querrían reproducir todo el drama del diluvio, pero sí hacer uso de las grandes historias bíblicas. En cierto modo acercan a los apócrifos de estos temas, y principalmente a los niños, los relatos sobre la grandeza de Dios.
Aunque a mí lo que me suscita es que ya no se hacen películas sobre pasiones religiosas, sobre santos, o sobre la fe. Y verdaderamente hay temas e historias de sobra como para que el cine las acerque y se interese por ellas. Pero claro, los valores de los santos ya no está valorados. Lo último, es una serie, inspirada en Juana de Arco, sobre una niña que continuamente va viendo a Dios.
El otro día en la radio estuvieron hablando de la vida de San Bernardo, y sobre un cuadro en el que Murillo lo representa. Buscando un poco por la red, resulta que San Bernardo fue uno de los primeros luchadores contras las tendencias laicistas. Además, por ser famoso por su devoción a la Virgen, Murillo lo representa premiado con la leche materna de la Virgen.